¿Quienes somos?

Nuestros inicios

Finalizando la década de los años cincuenta, Bogotá era una ciudad que había sufrido el impacto de la violencia. De hecho, en ella residían un alto número de personas, provenientes de las zonas rurales, quienes buscaban un lugar de refugio ante una situación de difícil exilio.Niño 1

Uno de los efectos de dicha migración fue la situación de pobreza extrema a la que se vieron enfrentadas muchas personas. Lo niños fueron los más afectados, puesto que en las calles habitaban desvalidos y sin ningún tipo de protección. En las calles, en las puertas de las iglesias, en los semáforos y debajo de los puentes permanecían aquellos niños que sobrevivían de la limosna y de la comida que les regalaban.

Estaban vestidos con ropas grandes y sucias, sus rostros estaban ennegrecidos por la mugre y sus cabezas despeinadas. En la noche eran abrigados por periódicos y viejos carteles de cine. De hecho se presentaban accidentes, de niños quemados, por la acción inmisericorde de personas que les prendían candela a dichos periódicos mientras dormían.

Estamos cambiando la historia

Durante más de cincuenta años hemos beneficiado a más de 17.000 niños, niñas y adolescentes, más de 2.000 mujeres y 10.000 familias. Trabajamos con la convicción de que cada ser humano es valioso y merece ser ayudado, no por lástima, sino porque tiene las capacidades y talentos para llegar a ser lo que sueña.

Niño 3Así, en el tiempo reciente estamos recibiendo cada vez más testimonios de personas que han sido exitosas en sus familias, que han logrado tener trabajos dignos e inclusive, son profesionales y trabajan en altos cargos en compañías importantes. Sabemos que podemos seguir cambiando lágrimas por sonrisas, golpes por abrazos, abandono por afecto. Y tu puedes ayudarnos a cambiar la historia… ¡ahora es tu turno! Formas de apoyar

Adaptación del artículo de Cecilia Muñoz, Hogares Club Michín 30 años (1988)